Optimizando la seguridad y la conversión mediante un flujo de validación de identidad centrado en el usuario.
Contexto
En el ecosistema financiero digital, el proceso de KYC suele ser el punto donde se pierde la mayor cantidad de usuarios. La fricción causada por capturas de documentos fallidas, tiempos de espera largos y falta de claridad legal genera desconfianza.
El reto
Por lo tanto, tener un KYC con campos reducidos y solicitar la información necesaria en este momento era la hipótesis a validar.
Enfoque estratégico
Para este desafío, apliqué principios de Psicología Cognitiva y UX Writing para reducir la ansiedad del usuario durante la carga de datos sensibles:
Micro-copy de Confianza: Redacción de mensajes claros sobre por qué necesitamos la identificación y cómo protegemos los datos.
Feedback Inmediato: Implementación de guías visuales en tiempo real para asegurar que la fotografía del documento sea legible al primer intento (evitando el re-work).
Progreso Visual: Una barra de estado clara para que el usuario sepa que el proceso de «validación técnica» está ocurriendo y cuánto tiempo falta.
Solución
Pasamos de usar un KYC con más de 20 campos a uno que solicitaba solo 8 datos que sí tenían impacto en el proceso y nos aseguramos de actualizar la información de forma automática y periódica.
Proceso






